Política

La grandeza de Cristina

La grandeza de Cristina

Resultado de imagen para la depredación del FMI

Más allá de todas las mentiras (fake news), operaciones mediático-judiciales, denuncias y acusaciones maliciosas en su contra, Cristina Fernández de Kirchner es la única política argentina que ha mostrado y muestra una verdadera preocupación por el futuro de la patria y de su pueblo. Su renuncia a la candidatura presidencial y su promoción de un frente patriótico, con la decisión de integrar una fórmula con Alberto Fernández como principal candidato, trasciende claramente los intereses eleccionarios. Tiene como objetivo fundamental apuntar a la gobernabilidad y, más especialmente, conseguir el consenso necesario para la negociación de la brutal deuda externa que nos está dejando el incalificable y repudiable gobierno de Mauricio Macri.

Con la deuda, en cuya negociación nos va la vida, hay dos caminos. Uno. Entrar en la metodología de las “facilidades extendidas” que promueve y le conviene al FMI, y que lleva implícita la continuidad del ajuste y las reformas estructurales. Camino que hay que rechazar de plano, porque nos conduce a la inmolación de nuestro país y su pueblo. Tengamos mucho cuidado en este punto, porque aquí está en juego, y muy en serio, nuestro destino. No apoyemos de ninguna manera este tipo de soluciones. Si ese es el camino elegido por nuestra clase dirigente deberemos prepararnos para ocupar las calles y luchar denodadamente en su contra.

Resultado de imagen para cristina y su pueblo

Dos. Negociar a partir de la premisa irrenunciable de suspender el ajuste y las reformas estructurales. En este marco se pueden dar distintas posibilidades, pero todas deben considerar, de forma innegociable, la detención del ajuste y las reformas estructurales que promueve siempre el FMI. Aquí tenemos que saber otra cosa. El FMI como conductor y organizador global a las órdenes de Washington tiene un especial interés en el ajuste y las reformas estructurales, porque su objetivo es el “disciplinamiento” de los países que están en la órbita del dominio de los Estados Unidos y sus aliados de Europa, Israel y Arabia Saudita. Tengamos claro que la deuda es la trampa del disciplinamiento y la dependencia. Cualquier camino de soberanía política, independencia económica, justicia social y verdadera autonomía de nuestro país y la región, requiere imperiosamente de la salida del FMI.

De aquí la grandeza de Cristina que, teniendo una caudal de votos suficiente para ganar las elecciones, renunció a cualquier tipo de ambición personal y pensó en su país, su pueblo y la región.

José Luis Lens

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Actualmente, Profesor Titular de la Cátedra de Educación Popular en la FCH-UNCPBA y Profesor Adjunto de Ciencias Políticas en la UBA-CBC.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *