Carta abierta de un ciudadano común a sus conciudadanos que conforman el amplio campo popular, a 45 años del golpe de Estado cívico-militar en la Argentina

Carta abierta de un ciudadano común a sus conciudadanos que conforman el amplio campo popular, a 45 años del golpe de Estado cívico-militar en la Argentina

Golpes de Estado en Argentina. Golpe del 24 de marzo de 1976 | Areconoticias

Esta Carta está dirigida a toda la ciudadanía que conforma el amplio campo popular, más allá de su ideología, de su filiación partidaria, del lugar de la falsa grieta donde estén parados y de su emocionalidad política, que como podemos comprobar está siendo estimulada por las falsas grietas peronismo y anti peronismo y kirchnerismo y macrismo, que promueven todo el tiempo los medios de comunicación concentrados.

Hoy, 24 de marzo de 2021, recordamos con dolor, pero también con la esperanza del “nunca más”, que deberemos pelear día a día y hora a hora para garantizar su cumplimiento, los 45 años del golpe cívico-militar-eclesiástico de 1976.

Lamentablemente, el “nunca más”, no se está cumpliendo en forma completa, porque siguió existiendo y existe un hilo de continuidad con aquel trágico suceso, así como el peligro constante de que se repitan acciones en la misma línea de avasallamiento de los sagrados derechos a una vida digna de los pueblos. ¿Por qué lo decimos? Porque en aquel 24 de marzo, los militares fueron el brazo armado del bloque de poder oligárquico, en el marco del Plan Cóndor 1 planificado por la geopolítica de Washington para poner en “orden” su patio trasero y, como vamos a ver, hoy la oligarquía dispone de otros recursos para imponer su mandato autoritario y anti democrático.

Todos recordamos, y los que no lo recuerdan o lo ignoran por su edad pueden encontrar los datos en los buscadores de la Web, la oleada sangrienta de golpes de Estado cívico-militares de las décadas de los sesenta y setenta en nuestra región. En todos los casos, sin excepción, el motor de los golpes fue la sociedad establecida entre Washington y las oligarquías locales de los distintos países de América latina. La ciudadanía tiene que saber, y este es un dato objetivo y no una interpretación entre otras, que dicha sociedad sigue plenamente vigente en la actualidad.

¿Por qué decimos que el “nunca más” no se ha cumplido en forma completa? Porque los golpes de Estado continuaron, claro, sin genocidios sangrientos, pero con los silenciosos genocidios del hambre y la miseria causados por las oleadas de neoliberalismo traídas por la nueva modalidad de golpe de Estado implementada en nuestra región. ¿Cuál es esta nueva modalidad? La Guerra jurídica, el lawfare, en el marco de un Plan Cóndor 2, por supuesto motorizado nuevamente por Washington.

¿Qué es el lawfare? Es el contubernio entre los medios de comunicación concentrados y una parte del Poder Judicial y de funcionarios del Estado, todos sobornados por el poder de la oligarquía. Por supuesto que esto incluye a todo un falso periodismo hegemónico, porque no podemos denominar periodistas a quienes desprecian la verdad, a todo ese conjunto de mercenarios manipuladores, que ya forman parte del bloque de poder de la oligarquía. No incluimos la larga lista de comunicadores de la oligarquía porque es demasiado larga, pero todos los conocen.

Mediante esta nueva estrategia golpista contra los gobiernos nacionales y populares y sus figuras, se implementó un plan para su desestabilización y derrocamiento, así como de persecución implacable de sus figuras políticas más representativas. Se abrió este camino con el golpe mediático-jurídico a Zelaya en Honduras (2009), siguió por la misma vía con Lugo en Paraguay (2012), luego vino Dilma en Brasil (2016), más tarde lo tocó el turno a Lula (2018), que se iba camino a una nueva presidencia, por lo que fue condenado y encarcelado mediante un juicio absurdo y ridículo en el marco de la operación de lawfare “Lava jato” (“Lavado de autos”), que acaba de caerse completamente, como se cayeron y se van a caer todas las operaciones creadas contra el gobierno kirchnerista y Cristina Fernández, que se conocen como Nisman, La Morsa, Hotesur, Cuadernos (en realidad Fotocopias), etc. Lo mismo ha ocurrido con Evo en Bolivia, aunque en este caso recurrieron a un golpe cívico-militar porque no pudieron aplicar el lawfare y a Rafael Correa en Ecuador, al que le inventaron varias causas para hostigarlo y perseguirlo, con el objetivo de evitar su vuelta a la escena política.

Aquí tenemos que saber que el ataque al kirchnerismo, así como al PT en Brasil y a todos los partidos, alianzas y figuras que de alguna manera representan los valores e intereses del pueblo, no es por otra cosa que por lo que tienen de nacionales y populares. Esa es la pura y exclusiva razón de los ataques de la oligarquía. No es una cuestión de partidos, sino de veredas, la de la oligarquía y la del pueblo.

Tengamos en cuenta que el lawfare se implementó y se implementa, porque todo el tiempo está en pleno ejercicio, mediante distintas formas: 1) Golpes mediático-jurídicos destituyentes, 2) Operaciones mediático-judiciales para erosionar, denunciar y encarcelar a figuras políticas que representan los intereses de los sectores populares y 3) Operaciones mediático-judiciales en ocasiones de elecciones democráticas para vulnerar a los candidatos representativos de los valores e intereses del pueblo.

¿Cuál es la moraleja que se concluye de todos estos hechos objetivos?

Que el único y verdadero enemigo del pueblo y de la Patria es la oligarquía y su mentor en la región, la geopolítica de Washington, lo que se comprueba en el hilo de continuidad de su permanente conducta desestabilizadora y destituyente de los gobiernos nacionales y populares, así como su hostilidad y persecución implacable a sus figuras políticas. En las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado con los golpes cívico-militares cruentos y hoy el lawfare, la nueva estrategia de dominación para imponer su mandato autoritario y antidemocrático sobre los intereses del pueblo y de la Patria. Lamentablemente, el grito “nunca más”, no se está cumpliendo como quisiéramos. La sociedad de Washington con las oligarquías locales en nuestra región sigue tan vigente y operativa como antaño, ahora con nuevas estrategias y métodos. Los enemigos del pueblo y de la Patria está ahí y lo peor que nos puede pasar es que los que conformamos el amplio campo popular nos dividamos y peleemos entre nosotros, confundidos y engañados por las falsas grietas partidarias, cuando tenemos un enemigo común: la oligarquía.

Despertemos!!, Cambiemos y Juntos para el Cambio, no son alianzas políticas, sino la oligarquía, que es antidemocrática por naturaleza, disfrazada de democrática en el marco de la democracia liberal que lo permite.

Las antinomias peronismo-anti peronismo y kirchnerismo-macrismo son falsas, por lo que debemos trascenderlas y superarlas. La única y verdadera antinomia es la de oligarquía-pueblo. Despertemos por favor!!

¿Qué es lo que, entonces, los ciudadanos que conformamos el amplio campo popular debemos saber?:

En primer lugar, que es imprescindible tomar conciencia de que tenemos que trascender y superar el encasillamiento en las grietas partidarias que los medios de comunicación concentrados, como una parte del bloque de poder oligárquico, han inventado y promueven con sus continuos relatos manipuladores.

Que la única grieta que existe es la de oligarquía-pueblo y que las demás son inventos de los dominadores para dividir al pueblo.

Que tenemos que asumir la responsabilidad personal de informarnos en forma crítica, así como elevar nuestro nivel de alfabetización política, porque si, como ciudadanos y ciudadanas, no nos hacemos cargo de la política, deberemos resignarnos a ser gobernados por la oligarquía, con los terribles y enormes costos que ello representa!!

El ciudadano politizado

www.autoformacionyempoderamiento.com

José Luis Lens

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Actualmente, Profesor Titular de la Cátedra de Educación Popular en la FCH-UNCPBA y Profesor Adjunto de Ciencias Políticas en la UBA-CBC.

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